Observación de cetáceos: Azores y Tromsø

Pau | Travelàdic Ballenas
observación de cetáceos

Hay viajes que recordamos por los paisajes, por la luz o por el ambiente. Y hay otros que dejan huella porque nos permiten conectar con la naturaleza de una manera muy especial. En Travelàdic, algunos de nuestros viajes a Azores y Noruega incluyen actividades de observación de cetáceos: una experiencia que combina emoción, paisaje y la posibilidad de ver animales fascinantes en libertad. En Tromsø, esta actividad tiene una temporada muy marcada de invierno; en Azores, el mar ofrece una gran diversidad de especies y temporadas.

Pero, ¿qué son exactamente los cetáceos? ¿Y cuáles podemos ver en estos destinos?

Índice

Dos grandes tipos de cetáceos

Aunque a menudo hablamos de “ballenas y delfines” como si fueran mundos separados, todos forman parte del grupo de los cetáceos. A grandes rasgos, se dividen en dos tipos principales.

Por un lado están los misticetos, es decir, los cetáceos con barbas. No tienen dientes, sino unas estructuras que les permiten filtrar el agua y alimentarse de krill, peces pequeños y otros organismos. Aquí encontramos especies como la ballena jorobada, la ballena azul o el rorcual común. Por el otro, hay los odontocetos, que sí que tienen dientes. En este grupo entran los delfines, las orcas y los cachalotes.

Las ballenas con barbas filtran; los cetáceos con dientes cazan.

Cetáceos comunes en Tromsø

En Tromsø, la temporada principal de observación de cetáceos va de noviembre a enero y está muy ligada al desplazamiento de los bancos de arenques hacia el norte de Noruega. Es en este momento cuando la zona se convierte en uno de los lugares más especiales para observar orcas y ballenas jorobadas en libertad, en un entorno de fiordos, nieve y luz ártica que hace que la experiencia sea aún más impactante.

La orca es probablemente la especie más icónica de Tromsø: elegante, potente y muy reconocible por su contraste blanco y negro. A su lado, la ballena jorobada aporta una imagen más majestuosa y emocional, con un tamaño impresionante y una presencia muy fotogénica. De manera más puntual, también se pueden observar rorcuales comunes, una de las ballenas más grandes del mundo, y algunos cachalotes, sobre todo hacia el final de la temporada, aunque estos no son el principal atractivo del destino.

Puedes saber más en nuestra guía de Ballenas en Noruega.

Cetáceos comunes en las Azores

Si Tromsø es un destino de temporada muy concreto, Azores destaca por su gran diversidad. El archipiélago es uno de los mejores lugares de Europa para la observación de cetáceos porque combina especies presentes durante buena parte del año con el paso de grandes ballenas migratorias. Entre todas, el gran emblema es el cachalote, que se puede ver durante todo el año y que forma parte de la identidad marina de las islas. También son habituales especies como el delfín mular y el delfín común, que aportan mucho dinamismo a las salidas.

En primavera, especialmente alrededor de Semana Santa y hasta principios de verano, las Azores viven uno de los momentos más especiales del año: el paso de grandes ballenas migratorias. Es entonces cuando pueden aparecer especies tan espectaculares como la ballena azul, que es el animal más grande del planeta, y el rorcual común. La ballena jorobada también puede aparecer durante esta época.

En verano, el protagonismo recae sobre todo en los delfines y los cachalotes y en un mar a menudo más amable para las salidas. Además del delfín mular y del delfín común, es un muy buen momento para observar el delfín atlántico manchado, una especie muy vistosa y muy asociada a los meses cálidos, y también el delfín de Risso o calderón gris, fácil de distinguir por su cabeza redondeada y por las marcas claras de la piel. El cachalote, mientras tanto, continúa siendo una de las grandes referencias del destino.

Puede ver más información en nuestro artículo sobre cetáceos en las Azores.

RIB o barco grande? Dos maneras de observar cetáceos

RIB en las Azores

No todas las salidas de observación de cetáceos se realizan igual, y esto depende mucho del destino, de la temporada y de las condiciones del mar. En las Azores, la actividad está especialmente regulada sujeto a un código de conducta estricto, con normas claras de aproximación y observación. En este contexto, muchas operativas se hacen con RIB, embarcaciones semirrígidas que permiten grupos reducidos, agilidad y una experiencia muy cercana al agua.

Barco grande en Tromsø

En Tromsø, en cambio, nosotros hacemos las salidas en barcos más grandes amb zona interior. Tiene toda la lógica: son excursiones invernales, más expuestas al frío y a menudo más largas. Esto, sin embargo, no va en contra de una observación responsable. Las recomendaciones locales insisten en reducir el número de embarcaciones alrededor de los cetáceos, hacer aproximaciones lentas y minimizar siempre la presión sobre los animales.

El problema de Tromsø reside en el hecho de que en Noruega no existe una ley clara. Esto hace que la mayoría de las lanchas RIB no hagan aproximaciones correctas y, para satisfacer al cliente, se sitúen demasiado cerca de los cetáceos haciendo una aproximación muy agresiva.

En cambio, hay 2 empresas con barcos grandes (que sepamos nosotros) que siguen las mismas directrices que marca la ley en otros países como Portugal. Así, en Noruega te recomendamos que no realices esta actividad con lanchas RIB y la hagas con barcos más grandes que respeten las directrices básicas de aproximación a los cetáceos.

Al final, si los cetáceos están tranquilos, estos se aproximarán a las embarcaciones. Y precisamente esta debe ser la filosofía de la empresa que contrates.

Observar cetáceos, pero siempre con respeto

Ver cetáceos en libertad es un privilegio, y precisamente por eso la observación solo tiene sentido si se hace bien. Las buenas prácticas internacionales insisten en no perseguir a los animales, no cortarles la trayectoria, evitar la saturación de embarcaciones y mantener siempre una actitud respetuosa. Azores es un buen ejemplo de destino con regulación específica, pero Tromsø (Noruega) no. Por lo tanto, elige muy bien con quién haces la observación de cetáceos.

Al final, el valor real de estas salidas no es solo ver una orca, un cachalote o una ballena azul. Es hacerlo en su entorno, entender mejor el mar y vivir una experiencia de naturaleza con emoción, admiración y respeto.

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Senderismo y ballenas en Azores

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